sábado, 2 de julho de 2016


Clínica abortista fornece «cérebros completos»

a um acampamento de Verão para jovens



Adelante La fe, por Hemos Visto, 1 de Julho de 2016

Kristi Burton Brown

El Comité Selecto Legislativo de Investigación de la Vida Infantil del Congreso de los Estados Unidos, dio a conocer un espeluznante registro de «Notas sobre adquisiciones» que fue entregado al Comité por la Universidad de Nuevo México. Las notas fueron preparadas por un técnico de laboratorio empleado por el Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Nuevo México (UNMHSC por sus siglas en inglés), quien está asociado con el centro abortista Southwestern Women’s Options y al cual enviaba técnicos a recoger bebés abortados y partes corporales. El registro describe de manera detallada distintas partes de los cuerpos de bebés abortados y en ciertos casos lo que ocurrió con estos.

Quizá lo más alarmante que revela el registro es la descripción de cerebros de bebé que fueron entregados a un individuo que deseaba utilizarlos en un campamento veraniego para jóvenes.

Portada de las «Notas de adquisiciones»

Las notas encontradas en el registro:

Mayo 24, 2012 «Solicité a la clínica tejidos tratados con digoxina de 24 a 28 semanas para un estudio de metilado ya que [editado] desea uno con un cerebro entero y cuajado para los estudiantes del campamento veraniego».

A pesar de que los detalles acerca de los estudiantes y del campamento mismo son sumamente escasos, el horror de que se haya permitido a jóvenes manipular y cortar cerebros de bebés abortados, probablemente viables, y quizá sin conocimiento de su origen, apenas se puede concebir.

UNMHSC ofrece un Programa de Forjadores de Sueños en Carreras de la Salud, el cual «aporta a estudiantes de nivel medio y secundario oportunidades extraordinarias para explorar la gran variedad de posibilidades profesionales en el ámbito de la salud a la vez que realzan su pericia en las ciencias y las matemáticas». Según el sitio web de UNMHSC, esto incluye «la disección de una variedad de especímenes».

El registro continúa anotando su escalofriante labor en trillizos, mellizos y bebés en la etapa de viabilidad:

Trillizos, 12,7 semanas tres ojos, se usaron 2, un corazón, un pulmón, cerebro.
DIG Marcado por la clínica como 28 semanas.

26+ DIG – cabeza intacta. La clínica estima que son 30 semanas; para investigadores no.1 al 32.

mellizos, 20 semanas — cerebros intactos.

cerebro, 2 ojos, corazón [bebé de 24 semanas]

dig de 24 semanas, la cabeza no está intacta

El registro acota: bebé de «30,5 semanas… intacto, no se hizo disección». Se mencionan «Mellizos = uno con pies equinovaros» y se calcula el peso de sus cerebros.

DIG es una contracción de digoxina, una substancia que, en ciertos casos, se inyecta en el corazón o el cuerpo de los bebés en abortos de estado avanzado como parte del procedimiento. La digoxina se utiliza como feticida, causa un paro cardiaco en el feto matándolo. Se describe un bebé de 25 semanas de edad «tratada con digoxina, piel suelta, ojos lívidos enrojecidos» a causa de los efectos de la substancia que la mató.

Algunos suponen que la digoxina permite al bebé permanecer intacto, más generalmente este no es el caso. El registro, por ejemplo, describe un caso de 21,5 semanas en el que a pesar de haber utilizado digoxina había «pequeños fragmentos  de tejido cerebral por todas partes».  El abortista LeRoy Carhart, especializado en abortos de estado avanzado, se ha referido a bebés envenenados con digoxina como «carne en una olla de presión».

Se cree que no se cosechan órganos y partes del cuerpo de bebés en su primer trimestre de vida, más el registro demuestra que eso es falso.  Acotaciones acerca de los cerebros, corazones, pulmones y ojos de bebés de 10 a 12 semanas de vida se pueden encontrar a través de todo el registro. El registro revela, asimismo, que un «fragmento minúsculo de tejido cerebral» de un bebé de 10,4 semanas «¡¡creció maravillosamente!!» En el caso de un bebé en el primer trimestre se anotó que únicamente se encontró «una pierna».

«10 semanas, 2 ojos — ¡[editado] lo intentará! ¡Una retina completa! y partes de otra».

Un pequeño de 15 semanas se encuentra en tal estado de desarticulación que el técnico apunta que «no se recobró nada». Otros detalles notables:

Pierna rota: 16 semanas verificado por la clínica

Piel de la espalda y del hombro 12,3 semanas

Piel de un antebrazo, 19,2 semanas

Una acotación habla de un «meconio enviado» a un sitio no divulgado; aparentemente este meconio (el primer excremento de los recién nacidos) fue tomado de bebés de entre 16,7 y 15,6 semanas de vida. El meconio se presenta en bebés que han sufrido físicamente o que han nacido vivos.

El técnico deja en claro cuando se encuentra emocionados o decepcionado con los resultado de la cosecha de órganos y partes del cuerpo.  «Estómago roto —falta el páncreas» escrito con una carita triste dibujada.  Más adelante aparece esto «!!PÁNCREAS COMPLETO – whoo hoo!!»

Lila Rose, presidenta de la fundación Live Action hizo la siguiente declaración:

«El horroroso descubrimiento del Comité Selecto de que se les dio a estudiantes en un campo de veraneo cerebros de bebés viables para su disección demuestra la naturaleza sanguinaria de la industria del aborto y la absoluta carencia de respeto por los derechos humanos que ellos y sus aliados comparten. A los 24 a 28 semanas de vida podrían haber sobrevivido fuera del vientre, y sin embargo fueron abortados por Southwestern Women’s Options y entregados estudiantes para que sus cuerpos fueran diseccionados. Estas actividades, tan increíblemente inhumanas, así como sus facilitadores —Southwestern Women’s Options y la Universidad de Nuevo México— deben ser universalmente condenadas.

Es necesario reconocer que el hecho repugnante de traficar con los cuerpos de pequeños no es ajeno al carácter de una industria que primero los asesina; este es simplemente un paso más al de dar muerte y desarticular a bebés viables en el útero, al crimen más grande en contra de la humanidad. La vivisección y experimentación practicada en estos cadáveres añade el insulto al ya lesivo agravio a los derechos humanos que significa el aborto.

[Traducido por Enrique Treviño. Artículo original.]






O suicídio não deve ser notícia sensacionalista


Pedro Afonso, médico psiquiatra, Observador, 30 de Junho de 2016

O suicídio é um problema de saúde pública, e o tema não deve ser abordado de forma sensacionalista. Cada caso encerra um mistério, uma história de vida muitas vezes dramática, e com grande sofrimento.

Recentemente fomos confrontados com notícias trágicas de duas mulheres que, em locais diferentes e com pouco tempo de intervalo, fizeram tentativas de suicídio, juntamente com os seus filhos menores (suicídio-homicídio). Estes casos tiveram uma enorme cobertura pela comunicação social, tendo gerado uma grande consternação e indignação na população. Apesar de aparentemente estas situações terem na sua origem patologia psiquiátrica, importa reflectir sobre as consequências e os perigos de se divulgar os suicídios, de forma sensacionalista, na comunicação social.

Há muito tempo que se sabe que o suicídio não deve ser publicitado, de forma sensacionalista, pelos perigos que advêm do efeito mimético que a sua divulgação pode provocar em pessoas fragilizadas pela depressão. Desde o século XVIII que se conhece o fenómeno do «suicídio imitativo», designado por «efeito Werther». Após a publicação do livro Os sofrimentos do jovem Werther (1774) de Goethe, o qual acaba com o suicídio do seu protagonista, muitos jovens leitores por toda a Europa, influenciados pela obra, acabaram por se suicidar em larga escala num fenómeno de imitação. Embora haja alguma controvérsia sobre este caso, designadamente pela dificuldade de se obter dados fiáveis retrospectivamente, a verdade é que há o risco de os suicídios que recebem atenção pública poderem desenrolar suicídios de imitação entre os potenciais suicidas observadores. Os perigos residem no facto de, nestas pessoas, poder aumentar as expectativas de que o seu suicídio irá também produzir uma mediatização póstuma, um sentimento de pena por parte da comunidade, aumentando deste modo o seu estatuto social.

Os meios de comunicação social podem desempenhar um papel protector relativamente ao suicídio, ou se forem mal utilizados podem ter mesmo um indesejável efeito promotor do suicídio. A própria Organização Mundial de Saúde (OMS) alerta para a necessidade de haver políticas de regulamentação de reportagens de suicídios pela comunicação social. Neste caso, nas reportagens não se deve dar pormenores sobre o método utilizado, evitando-se a todo o custo abordar o tema numa perspectiva sensacionalista, de modo a não afectar outros doentes que estão em situação de grande fragilidade ou mesmo ambivalência relativamente ao suicídio. É muito importante que os meios de comunicação social tenham um sentido ético na abordagem deste tema delicado, apontando sempre para uma solução, mostrando, por exemplo, os recursos clínicos existentes no serviço nacional de saúde para o tratamento destes casos.

O suicídio é um dos comportamentos mais intrigantes do ser humano, uma vez que contraria o instinto primário de sobrevivência e do amor à vida. Estima-se que cerca de 90% dos suicídios estejam associados a doença psiquiátrica, sendo a depressão a principal patologia relacionada. É compreensível que a sociedade procure respostas para o comportamento bizarro e escandaloso de uma mãe que, no acto suicida, procure também pôr termo à vida do seu filho. Muitas vezes estes casos correspondem a situações de depressões graves acompanhadas de sintomas psicóticos. As pessoas atingidas por esta doença acreditam que a sua vida deixou de ter sentido, o sofrimento de continuar a viver é insuportável e interminável, e a morte, neste contexto, é vista como uma solução final, colocando termo a uma vida sem sentido. Nestas situações, podem existir alucinações auditivo-verbais, ideias delirantes de ruína ou mesmo niilistas, sendo que o juízo crítico da pessoa, e a sua liberdade, ficam gravemente afectadas pela doença mental. Neste contexto delirante, a mãe pode acreditar (erradamente) que o acto de matar os seus filhos é um gesto de piedade (homicídio oblativo), e uma demonstração de amor, justificada pelo desejo de pôr fim ao sofrimento do seu filho. É muito importante que este aspecto clínico seja esclarecido, já que pode ajudar a diferenciar a imputabilidade ou inimputabilidade do acto homicida.

Infelizmente, por vezes, estas situações psiquiátricas passam despercebidas no contexto familiar, e não chegam a receber tratamento psiquiátrico. De qualquer modo, cerca de dois terços dos suicidas procura um médico no mês antes anterior à sua morte, fazendo com que o acto de avaliar o risco de suicídio seja uma das tarefas clínicas mais exigentes da psiquiatria. Na esmagadora maioria destes casos, as melhoras são alcançáveis quer através dos tratamentos farmacológicos disponíveis, quer ainda através da electroconvulsivoterapia, que, de resto, é muito eficaz nos quadros clínicos de depressão psicótica.

O suicídio é um problema de saúde pública, e o tema não deve ser abordado de forma sensacionalista. Cada caso encerra um mistério, uma história de vida muitas vezes dramática, e com grande sofrimento. Importa acima de tudo transmitir esperança a todas as pessoas que estão em depressão, encaminhando-as para um tratamento psiquiátrico adequado. Deve-se reforçar a ideia de que não estão sozinhas, que têm alguém que as ajude, transmitindo-lhes confiança e que existe uma outra alternativa.





terça-feira, 28 de junho de 2016


Os 47 juízes de Estrasburgo

por unanimidade:


«Não existe casamento gay»


Los 47 jueces, de los 47 países del Consejo de Europa, que integran el pleno del Tribunal de Estrasburgo, el tribunal de derechos humanos más importante del mundo ha dictado una sentencia sorprendente el pasado jueves 09 de junio.

Por unanimidad, todos los 47 jueces, han aprobado la sentencia que establece que no existe el derecho al matrimonio homosexual.

Sustentan su decisión en el artículo No. 12 del Convenio Europeo de Derechos Humanos. Dicho artículo equivale a los artículos de los tratados sobre derechos humanos firmados por México: No. 17 del Pacto de San José y al No. 23 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

Ahí se establece que «…el hombre y la mujer tienen derecho a casarse y a fundar una familia…».

Si los legisladores hubiera querido decir que el matrimonio es también para hombres gays o mujeres lesbianas habría escrito: las personas tienen derecho a casarse y a fundar una familia.

Pero no es así. Específicamente quisieron preservar la institución natural del matrimonio.

También han dicho que el Convenio Europeo de Derechos Humanos consagra «el concepto tradicional del matrimonio, a saber, la unión de un hombre y de una mujer» y que no impone a los gobiernos la «obligación de abrir el matrimonio a las personas de mismo sexo».

En cuanto al principio de no discriminación, el Tribunal de Estrasburgo también afirma que no hay tal discriminación y dice que «…los Estados son libres de reservar el matrimonio únicamente a parejas heterosexuales…»

La opinión unánime de 47 jueces de 47 diferentes países del Consejo de Europa dejan claro que hay un grave error por parte del Presidente Enrique Peña Nieto y de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), en su interpretación de lo que es el matrimonio y en el significado de lo que es discriminar.

Con su interpretación, el Presidente y la SCJN violentan la realidad y corrompen el lenguaje.

(http://www.confamilia.org.mx/nota.php?i=83)





quinta-feira, 23 de junho de 2016


Os islamófilos


Alberto Gonçalves, Diário de Notícias, 19 de Junho de 2016

Na sua página do Twitter, a dona Catarina Martins recomendou um artigo do Público intitulado «Não sou Orlando, sou LGBT». O artigo, assinado por um «estudante» e «activista» (leia-se um rapaz do BE), fala em «ataque homo-bi-transfóbico» (caramba!) e termina a convocar as massas para uma marcha em Lisboa. Ao citá-lo, a dona Catarina Martins repete o cliché de outros grandes vultos da humanidade, incluindo a excelência que ocupa o cargo de primeiro-ministro: a matança naquela cidade da Florida reduz-se a um acto de homofobia, que segundo o dr. Costa «feriu de morte a Liberdade sic».


Apesar de a escrever com maiúscula, o dr. Costa tipicamente desconhece o significado da palavra. Liberdade é justamente permitir a existência de opiniões ou sentimentos distintos dos nossos, por patetas ou grotescos que os consideremos. A homofobia, enquanto pavor da homossexualidade ou ódio a homossexuais, é uma opinião ou um sentimento, matérias que só um espírito muito pouco livre pode achar criminosas. Numa sociedade decente, um indivíduo deve gozar do pleno direito de abominar gays, ciganos, brancos, banqueiros, esquimós, loiras, drogados, anões, políticos ou benfiquistas. Não pode é pôr as suas «convicções» (digamos) em prática a ponto de prejudicar alguém. Isso é que constitui um crime. O resto é, se assim o entendermos, mera estupidez.

E estúpido também é acreditar nas aflições de tantas almas perante os «ataques homo-bi-transfóbicos». Sobretudo quando essas almas defendem em simultâneo o exacto tipo de cultura que, em vez de ridicularizar a homofobia, incentiva-a. E que, em vez de punir as atrocidades cometidas a pretexto, legitima-as. Toda a versão «mediática» da discoteca Pulse ignora o elefante no meio da sala – e que partiu a louça por culpa de Newton e da gravidade.

A fim de evitar a demência terminal, convém reparar no elefante: Omar Mateen, o assassino, era muçulmano e afirmou agir em nome do islão. Os países subjugados ao islão condenam e perseguem legalmente os homossexuais. Os Estados Unidos, por exemplo, condenam e perseguem legalmente as criaturas que agridem homossexuais. Não me lembro de nenhuma ocasião em que, no «confronto de civilizações» ou no que lhe quiserem chamar, a maioria dos nossos alegados inimigos da discriminação estivesse do lado que costuma proteger as respectivas vítimas.

Será cisma minha, mas desconfio um bocadinho do «activista» que, mal termina a marcha contra a homofobia, corre a marchar pela Palestina (embora, concedo, sejam raríssimos os tiroteios nos clubes gay de Gaza). Para não fugir demasiado do imaginário, é uma figura tão credível quanto um entusiasta da Noite de Cristal que se afirmasse amigo dos judeus. Usar quem morre para alimentar uma «causa» sem nunca valorizar a causa confessa de quem mata é, no mínimo, um acto de oportunismo velhaco. No máximo, é patrocinar a chacina. Evidentemente, essa gente não é Orlando nem LGBT: é, como sempre foi, pela força que representar a maior ameaça ao Ocidente.

E, conforme se constata pelos alvos quotidianos dos terroristas islâmicos, organizados ou «espontâneos», o Ocidente não se esgota nos perversos sodomitas. Temos igualmente galdérias que exibem a pele na via pública, hereges que assistem a concertos de rock, tarados que aguardam aviões em aeroportos, infiéis que frequentam restaurantes, blasfemos que caminham pela rua, todos a pedir para que um mártir os rebente. As fobias, ao que se vê, são inúmeras, e se ousamos atribuir-lhes um padrão comum ganhamos mais uma: islamofóbicos.

As acusações de «islamofobia» são a tentativa de simular escândalo face aos triviais, e compreensíveis, receios do cidadão comum: lá por conter umas dúzias (ou uns milhões, não importa) de extremistas, o islão – homessa – é essencialmente moderado. Por mim, tenderia a crer piamente no islão moderado se este entregasse com regularidade os seus radicais filhos à polícia ou, na falta de esquadra próxima, os pendurasse no alto de um poste. A quantidade de desculpas prontas ou pesares tardios com que trata psicopatas faz-me duvidar ligeiramente do empenho do islão moderado em justificar a designação. É claro que muitos muçulmanos não sonham com a explosão de transeuntes. Porém, já que se pretende banir ou castigar opiniões, seria interessante questioná-los sobre o respeito que dedicam às mulheres, a certos grupos étnicos, a determinadas religiões e, se não for maçada, aos homossexuais. Aliás, eles respondem ainda que ninguém lhes pergunte. Os «activistas» é que fingem não ouvir.





sexta-feira, 17 de junho de 2016


Momento extra

em parlamento regional alemão


Um deputado ridiculiza a ideologia do «género»

aplicando-a na tribuna do parlamento...


Steffen Königer dirigiu-se no dia 9 de Junho de 2016 à presidência da câmara com uma intervenção surpreendente. Steffen Königer tem 45 anos, dois filhos, é católico, tem estudos universitários de psicologia, ciências políticas e história e é empresário.

Em Outubro de 2014 foi eleito deputado do parlamento regional de Brandenburgo, no nordeste da Alemanha, em representaçãodo AfD [Alternative für Deutschland, Alternativa para a Alemanha], partido fundado em 2013 cuja oposição à entrada massiva de refugiados ultrapassou as suas expectativas eleitorais.

AfD tem 10 deputados no parlamento de Postdam, que aplaudiram a intervenção de Königer em resposta a uma proposta dos Verdes (6 deputados) promovendo uma «Campanha pela Aceitação da Diversidade Sexual e do Género».

Em vez de dar argumentos, Steffen converteu o habitual «Senhores deputados» numa sucessão de sessenta autodesignações «de género», que não são sua invenção mas que fazem parte dos catálogos dos ideólogos do género. Steffen, em vez de dar argumentos, limitou-se a saudar todos os presentes em linguagem «inclusiva», isto é, referindo diferentes identidades que os ideólogos do género reconhecem. Citou dezenas de «identidades sexuales» e não teve de esforçar-se muito: «E poderia ter lido mais de uma centena.»

Alguns tipos de «géneros não binários»
que diferenciam os ideólogos do «género».

O vídeo desta intervenção tornou-se viral no Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=SAHvLAJ-5aQ




domingo, 12 de junho de 2016


Por acaso, um acaso sem acaso algum


Helena Matos, Observador, 9 de Junho de 2016

Alexandra Leitão, a secretária de Estado Adjunta e da Educação, declarou que as suas filhas «por acaso não estudam» numa escola pública. Mas qual acaso? Não vejo nisso acaso algum mas sim uma escolha.Alexandra Leitão, a secretária de Estado Adjunta e da Educação foi entrevistada pela Visão. A dado momento da entrevista afirma o jornalista a propósito das filhas de Alexandra Leitão: «Não lhe vou perguntar se elas estudam numa escola pública…»

Há anos que entre nós vigora este paradoxo jornalístico: sendo o jornalista por definição alguém que faz perguntas, em Portugal não se pergunta em que escolas estão inscritos os filhos de quem nos governa, sobretudo se esse alguém defender as causas queridas da comunicação social e disser aquelas coisas redondas sobre as maravilhas da escola pública. Contudo é aí que está o busílis da questão, como bem se percebe pela resposta da senhora secretária de Estado que, perante o interdito do jornalista, avança prontamente: «Mas eu respondo: por acaso não estudam (risos). As minhas filhas fizeram o jardim-de-infância e a primária numa escola pública. E agora estão na Escola Alemã.»

De que rirá a senhora secretária de Estado? Certamente da papalvice do país que não estranha aquele «por acaso». Mas qual acaso? Estarão as filhas da senhora secretária de Estado numa escola que sorteia vagas nos pacotes de cereais? Iam as filhas da senhora secretária de Estado pela Segunda Circular e aquele boneco que está plantado no telhado da Escola Alemã perguntou-lhes «Passaram aqui por acaso? Então saiam na primeira à direita porque ganharam o direito a frequentar esta escola!»Vai desculpar-me a senhora secretária de Estado mas não vejo aqui acaso algum. Vejo sim uma escolha, muito louvável até, de uma das mais reputadas escolas de Portugal. Mas detalhemos então o «acaso» que levou as filhas da senhora secretária de Estado Adjunta e da Educação a uma escola muito diferente daquela que o Ministério de que ela é secretária de Estado promove: «A opção pela Escola Alemã tem a ver com a opção por um currículo internacional. Para mim era importante que elas tivessem uma educação com duas línguas que funcionem quase como maternas, digamos assim. Se assim não fosse, andariam obviamente numa escola pública

Francamente, senhora secretária de Estado, há inúmeras escolas neste país em que se falam duas ou mais línguas. Por exemplo, em algumas escolas da Amadora fala-se português e crioulo. Eu percebo que a senhora secretária de Estado prefira o alemão ao crioulo como segunda língua para as suas filhas. Mas isto, sou eu a falar. Eu, cujos filhos frequentaram escolas públicas e privadas nada por acaso mas simplesmente porque em cada momento se procurou escolher o que seria melhor para eles. Por exemplo, se eu escolhesse a Escola Alemã para os meus filhos nunca o faria para que eles dominassem o alemão – a facilidade com que as crianças e os jovens aprendem línguas dispensava-me desse esforço financeiro – mas sim por causa do rigor, dos métodos de trabalho e da disciplina que ali são incutidos. Mas claro isto sou eu de novo a falar e eu como se sabe faço parte daquelas pessoas que acham que todos temos de ter o direito a escolher a escola dos nossos filhos sem termos de inventar moradas para que eles vão para uma boa escola pública ou argumentos politicamente correctos que justifiquem a opção por uma boa escola privada.

Este sistema escolar que a senhora secretária de Estado defende – com os filhos dos outros nas escolas públicas e os nossos numa escola privada por causa de uma circunstância que não suscita polémica como os horários ou a segunda língua – tornou-se em Portugal um mecanismo que não só reproduz como acentua as fragilidades e as vantagens comparativas do meio de origem dos alunos. E foi nesta engrenagem que, qual grão de areia, entraram os contratos de associação.

O que está em causa, o que irrita nos contratos de associação é que milhares de famílias viram naqueles contratos algo em que muitos já desistiram de acreditar na rede pública: a escola enquanto factor de inclusão e ascensão social. Por outras palavras, eles não podem colocar os filhos na Escola Alemã mas também não os querem nas madrassas do senhor Nogueira. Querem apenas, dentro de um reduzido lote de escolas, escolher aquela em que os seus filhos vão fazer a escolaridade obrigatória. Mas o que a senhora secretária de Estado diz é que, além da escolaridade obrigatória, os filhos dos outros, para mais devidamente arrumadinhos socio-geograficamente pelos critérios de matrícula nas escolas públicas (para quando a discussão sobre esses critérios?), têm ainda o dever de frequentar obrigatoriamente as escolas da rede pública. Pois, senhora secretária de Estado, aquelas escolas onde passar de uma má para uma boa é o que de mais difícil existe em Portugal para aquelas famílias que não têm contactos, nem são filhos de alguém…

A defesa da escola pública nos termos em que a secretária de Estado a faz é pura e simplesmente a defesa de uma escola para as élites e outra para os restantes: quem tem dinheiro põe os filhos no privado, no privado sem contratos de associação, aquele em que se paga a mensalidade no fim do mês e ponto final. Como a Escola Alemã. Os outros vão justificar os empregos, a importância, as modas, as verbas e as manias dos donos da 5 de Outubro. Sabe, senhora secretária de Estado, nada é por acaso neste assunto.





segunda-feira, 6 de junho de 2016


Não à islamização de Portugal, e da Europa!




Contra a construção de mais uma mesquita em Lisboa 
Para: Ex. Sr. Presidente da Assembleia da República


Ex.mo Sr. Presidente da Assembleia da República:

Os cidadãos abaixo assinados vêm por este meio solicitar à Assembleia da República uma recomendação com vista à revogação imediata da decisão da Câmara Municipal de Lisboa de construir uma nova mesquita na referida cidade (zona do Martim Moniz), tendo em conta os seguintes considerandos:

1.º Sendo Portugal constitucionalmente um estado laico, não se afigura legal que estejam envolvidos dinheiros públicos num projecto que prevê a construção de um complexo que integra um templo religioso. No entender dos signatários, tal situação configura um favorecimento do Islamismo (que, como se sabe, nem sequer é a religião da maioria dos portugueses) em relação às outras religiões.

2.º O referido projecto vai colidir com os tipos de construções existentes na zona, contribuindo para a descaracterização da cidade, já muito ferida por erros anteriores.

3.º A construção do dito templo estará manifestamente a contribuir para o alarme social, tendo em conta a situação de expansionismo do extremismo islâmico que se vive no Médio Oriente e Norte de África e que ameaça Portugal, a partir do momento em que se sabe que existem radicais muçulmanos que defendem a integração da Península Ibérica num grande califado islâmico (cf., p. ex., http://observador.pt/2014/08/12/um-califado-seculo-xxi/) e que já está documentada a presença em Lisboa de muçulmanos que apoiam a entidade terrorista que dá pelo nome de Estado Islâmico (cf., p. ex., programa televisivo «Sexta às 9», de 26 de Setembro de 2014, http://www.rtp.pt/noticias/index.php?article=769655&tm=8&layout=122&visual=61).










Filhos grandes


Inês Teotónio Pereira, Diário de Notícias, 5 de Junho de 2016

Uma coisa é ter filhos pequenos. É fácil.

Sabemos o que temos de fazer e se não sabemos perguntamos a alguém.

A tarefa é antes de mais logística, envolve conversa e brincadeira.

Não há dramas.

Apenas algumas angústias pelo tempo que devíamos ter e não temos e pela atenção que devíamos prestar e não prestamos.

Somos bombardeados com perguntas, pedidos; eles enfiam-se na nossa cama, exigem mimo e choram de saudades.

A nossa função é responder a tudo dentro do possível. Mas a solicitação é quase sempre deles.

Na verdade somos o sujeito passivo da relação.

Faz-se bem: a prática melhora a performance.

E é quando estamos quase perfeitos, quando já sabemos de cor porque é que as estrelas não caem e quando eles percebem que a mãe vai mas já volta — é quando estamos apuradinhos, vá — que eles crescem.

E é então que deixam de querer o nosso tempo, querem boleia; também não querem atenção, querem dinheiro.

E os papéis invertem-se: quem quer brincar somos nós, pais.

Quem quer falar somos nós, mães.

Queremos saber o que pensam, o que fazem, o que sentem, com quem falam e de que falam.

Queremos ter a certeza de que voltam inteiros quando vão.

Se dantes eram eles que esborrachavam o nariz no vidro da janela quando nós saíamos, agora somos nós que nos penduramos na varanda à espera de que eles cheguem.

Também queremos saber se já sabem tudo e o que acham de tudo o que sabem.

Queremos saber o que ficou daqueles anos que passámos de gatas a brincar e se o mundo lá fora os está a estragar.

E o pior, o pior de tudo, é que sabemos que as respostas a tudo isto estão no infernal telemóvel que não para de apitar, que provoca sorrisinhos malandros e um silêncio angustiante.

Ali, por detrás de um estúpido código, está o nosso filho.

Riem de quê?

Raios. Agora somos nós que perguntamos e o que temos de volta são respostas insuportáveis: «nada», «mais ou menos», «pode ser», «já vou», «vou pensar nisso».

Exigir mais do que isto é interferir na «privacidade» do imberbe.

Privacidade? Fico parva: ainda ontem ele fazia tudo para se enfiar na minha cama.







Pedro Barroso confessa

não conseguir ser «gay»

e penitencia-se...


O CERCO 
    Venho aqui pedir desculpa
    de não ser evoluído,
    apesar destas campanhas
    na rádio, na televisão,
    em toda a parte, insistindo
    na urgência do assunto…
    Eu não consigo gostar;
    – não consigo mesmo, pronto.
    Sei que pertence ser gay,
    toda a gente deve ser.
    Mas eu, lamentavelmente
    não sou como toda a gente;
    Como aconteceu... não sei,
    peço desculpa por isso,
    mas confesso: sou… diferente.
    Sei que vos pode ofender
    esta minha enfermidade,
    pois um gajo que assim pensa
    hoje em dia, não tem nexo;
    deveria ser banido,
    expulso da comunidade.
    É uma vergonha indecente
    Gostar de mulher, ter filhos
    Casar, afagar, perder-se
    Com pessoa doutro sexo!
    Uma nojeira repelente;
    Dar-lhe, até, beijos na boca
    em público! E declarar
    Esta sua preferência
    Que eu nem sei classificar!
    Tenho uma vergonha louca
    E desejo penitência
    por tal desconformidade,
    retardamento, machismo,
    doença, fatalidade!
    Já tentei tudo: – inscrevi-me
    em saunas, aulas de dança
    cursos de perfumaria
    origami, greco romana,
    ioga – para ter ousadia
    boxe – p’ra ganhar confiança...
    Mas quando chega o momento
    De optar… sou… decadente,
    Recorrente e insistente.
    Opróbrio raro e demente,
    Ver uma mulher seduz-me,
    Faz-me vibrar, deslumbro.
    Vê-la falar, elegante;
    Vê-la deslizar, sensual
    Como vestal, deslumbrante
    Seu peito assim, saltitante
    Sua graça embriagante
    olho com gosto, caramba,
    lamento ser tão ...normal.
    Mas eu confesso que sinto
    – neste corpo tão cansado
    Que da vida já viu tanto...
    Ainda sinto um desejo
    Que m’ envergonha bastante
    Por ser já tão deslocado
    tão antigo, assim tão fora
    do mais moderno critério.
    Valia mais estar calado
    Mas amigos, já agora
    Assumo completamente:
    – Tenho esse problema sério.
    Nunca integrarei partidos
    Onde não sou desejado.
    No planeta das tais cores
    não tenho dia aprazado,
    nem bandeira, nem veado,
    nem «orgulho» especial!
    Sou mesmo do «outro lado»
    dito «heterossexual»
    e já me chateia um bocado
    Ter que dizer, embaçado,
    que me atrai o feminino
    e sou apenas «normal»!
    – e, portanto, avariado.
    Mas… mesmo assim, – saudosista,
    imensamente atrasado,
    terrivelmente cercado,
    conservador nesse ponto,
    foleiro, desajustado...
    perdoai-me tal pecado
    – Não me sinto ...assim tão mal!






sexta-feira, 3 de junho de 2016


Contratos de associação – A batalha errada?


Filipe d’Avillez, Actualidade religiosa, 30 de Maio de 2016

Dois pontos prévios… 1) Toda a vida andei em colégios particulares, nenhum dos quais com contrato de associação, mas tirei o curso numa universidade pública. Não é que isso seja particularmente importante, mas é para não me virem acusar de nada.

2) Os meus filhos andam num colégio privado, sem contrato de associação, pela simples razão de que a minha mulher trabalha na instituição e por isso é-nos simultaneamente mais prático e ao mesmo tempo economicamente viável por causa do desconto de que beneficiamos.

Yellow? Is it me you're looking for?
Dito isto, quero deixar claro que sou simultaneamente um ignorante em matéria de política educativa e também o maior especialista do país em política educativa. Não percebo nada da legislação nem dos programas escolares, ignoro as guerras dos professores e da Fenprof bem como o que se passa no Ministério. Mas enquanto pai de quatro alunos, com um quinto a caminho, sou o maior especialista que existe sobre aquilo que quero da sua educação e aquilo que espero para eles na escola.

Com estes preliminares esclarecidos, vamos à questão do momento… Os contratos de associação.

Pelas redes sociais e também pelas caixas de comentários das notícias da Renascença, que por vezes preciso de moderar, vejo que reina uma ideia muito simplista sobre esta disputa.

A ideia que se espalhou é que o Governo anda a sugar o tutano das escolas públicas para ajudar os donos dos privados a construir piscinas olímpicas para meninos ricos. Mas não… Na verdade o que está em causa, tanto quanto consigo perceber, é o entendimento que privados e Ministério fazem de um contrato assinado há um ano sobre o financiamento de turmas. É uma disputa jurídica e que provavelmente será decidida em tribunal.

Pelo meio há várias coisas que me parecem evidentes:

1) Que os mais directamente afectados pelo corte do financiamento nos colégios serão os alunos com menos recursos.

2) Que provavelmente existem mesmo casos de abusos, tendo sido assinados contratos de associação com colégios que não deveriam ter direito a isso.

3) Que isto não pode ser uma simples guerra esquerda-direita, porque se fosse os autarcas do PS não estariam do lado dos colégios dos seus concelhos.

4) Que em muitos casos os colégios que estão a ser ameaçados, longe de serem ninhos para as classes privilegiadas são espaços onde se aceitam os alunos mais difíceis, ou com necessidades especiais, e com jovens de todos os extractos sociais, onde o ensino é excelente.

5) Que me cheira muito a esturro o facto de o Governo (os sucessivos governos) se recusarem a dizer exactamente quanto dinheiro custa ao Estado um aluno no público, já que sabemos já quanto custa nos colégios privados.

Mas claro que esta questão jurídica dos contratos de associação entronca numa disputa muito maior e é essa que me parece grave. Que visão é que temos do ensino em Portugal?

Nem isto...
A extrema-direita e a esquerda mais radical (que tem vários ganchos no PS) encara a educação como um instrumento para promover a igualdade. Para eles haveria apenas um programa, um sistema escolar, um pensamento. E o responsável por tudo isto deve ser, claro está, o Estado, todo-poderoso e omnisciente. Espanta-me como as mesmas pessoas que se queixam do Estado por tudo e por nada aceitam sem pestanejar que os burocratas que pelos vistos não pensam em mais nada se não roubá-los diariamente são os que se encontram mais bem colocados para educar os seus filhos.

Quer isto dizer que sou contra o ensino público? Claro que não! O ensino público e tendencialmente gratuito tem sido uma enorme benesse social. O que contesto é a monopolização do ensino por parte do Estado e a ideia de que devemos confiar cegamente não só neste Governo mas em todos os Governos, para toda a eternidade, como se fosse impossível voltar a ver um Estado totalitário e mau, no sentido mais puro da palavra.

Contra esta posição está a minha (que não me parece especialmente de esquerda ou de direita) que considera que o primeiro e último responsável pela educação dos meus filhos sou eu e a minha mulher. E que o Estado faz muito bem em querer educar as crianças do país, mas deve fazê-lo sempre em conjunto com os pais, e nunca contra eles.

É por isso que a Igreja, para espanto de muitos, está nesta luta. Porque esta é a visão da doutrina social da Igreja sobre a educação, como o Papa deixou muito claro na sua última exortação apostólica. Não se trata apenas de defender privilégios (até porque a maioria das escolas com contrato de associação não são católicas e a maioria das escolas católicas não tem contrato de associação), trata-se de combater aquilo que na sua perspectiva – e na minha – está na verdade por detrás desta tomada de posição do Governo, um ataque à subsidiariedade na educação.

Dito isto, o que acho em particular desta batalha dos contratos de associação? Acho, acima de tudo, que esta é a batalha errada…

Compreendo a luta dos colégios, estão em muitos casos a lutar pela sua sobrevivência, mas para mim isto resolvia-se de forma mais justa com a implementação simples do cheque escolar.

...nem aquilo.
Para quem não sabe, já vários países usam este método e este, sim, dá verdadeira liberdade de escolha às famílias, e não apenas às que vivem perto de uma escola com contrato de associação.

A ideia é simples. Eu pago (números inventados, obviamente) 400 euros por ano de impostos para a educação. Cada aluno custa ao Estado, no ensino público, 300 euros por ano. O Estado dá a cada família um cheque ensino por filho, no valor de 200 euros por ano. Se eu quiser inscrever os meus filhos num colégio, o cheque ensino serve para abater no custo das propinas. Se quiser mantê-los no ensino público, o cheque fica na gaveta, uma vez que unicamente pode ser usado para ensino. Mesmo que use o cheque, continuo a contribuir para o sistema público, e bem.

Se eu quiser colocar os meus filhos num colégio católico, posso. Se os quiser mandar para o colégio islâmico de Palmela, posso. Se os quiser meter na Escola Karl Marx Lenin, força! Desde que aprendam um conjunto de matéria básica essencial e moralmente neutra, o resto é comigo e com os pais de cada criança.

Não me parece complicado… Estarei enganado? Aceito de bom grado sugestões e correcções.